29 ago. 2016

Grand Central Terminal. Escala HO.


Grand Central Terminal. Nueva York.
Grand Central Terminal. Escala HO.

    Como ya hemos comentado anteriormente, estamos enfrascados en la construcción de una maqueta ferroviaria de unas dimensiones nada corrientes.
    Cuando llegó el momento de decidir qué tipo de maqueta y que tipo de decorado íbamos a realizar en la instalación, jamás pensamos en hacer algo habitual o algo que ya estuviera inventado. Por otra parte a nosotros no nos gustan las cosas fáciles y sencillas. Solo hay que visitar el Museo para darse cuenta de ese pequeño detalle.
    Sin duda, lo más cómodo a la hora de construir la maqueta ferroviaria habría sido hacer lo que todo el mundo hace pero a una escala un poco mayor. Quiero decir que la vía fácil habría sido agotar los catálogos de edificios y kits de montaje de plástico, comprar los puentes e infraestructuras ya hechos y realizar un decorado tradicional, entendiéndose como tal, la montañita de yeso y cartulina aliñada con los edificios de compra. Bien. Eso jamás se ha planteado pues hay algo que numerosos clientes que nos han visitado nos han comentado acerca de algunas de las maquetas ferroviarias que están expuestas aquí en España y en el extranjero. El comentario consiste en: “Jose, todas esas maquetas son muy bonitas pero son todas iguales” .
Un tren de película sobre un bonito puente.....que cualquiera puede adquirir pues es de catálogo.
   En efecto, si uno se pone a visitar una gran parte de esas instalaciones y las compara comienza a ver los mismos edificios repetidos pues son de catálogo e incluso en instalaciones lo suficientemente grandes se pueden ver los edificios repetidos dentro de la misma maqueta. Es perfectamente válido pero desde nuestro punto de vista es hacer las cosas un poco tiradas por los pelos. Si la maqueta es lo suficientemente grande, como es el caso de algunas, se pueden llegar a agotar todos los catálogos y referencias existentes en el mercado y hay que recurrir a instalar edificios repetidos. Hay quien dice que uno no se da cuenta pero eso canta más que un soldado en un desfile, evolucionando con el paso cambiado y el fusil en el hombro equivocado. Lamentablemente es así.
El viaducto de Martín gil construído artesanalmente en el Museo y bajo él, el mejor puente que se comercializa y que se puede adquirir en tiendas parece un poco cutre....¿No les parece?
   A pesar del tamaño del edificio del Museo, no había espacio para hacer la maqueta más extensa del Mundo. No todo el espacio útil del edificio se usaría para la instalación ferroviaria. Una parte considerable del mismo se usaría para la exposición naval – aún en desarrollo – y otra parte para el laboratorio de trabajo además de una zona de mantenimiento totalmente necesaria e imprescindible. Por tanto había que escoger algo original, único y que en esencia no existiera en parte alguna.

Una tarde de cine.

Hace diez años compré una serie de películas clásicas en DVD. En casa siempre nos ha encantado el cine y estas películas eran especiales pues las habíamos visionado innumerables veces en los cines de Madrid. De hecho habíamos asistido al estreno de algunas con no pocas dificultades y no sin tirar de alguna amistad para estar en el evento. Una de estas películas era Supermán. Tras preparar la cena, entramos en la habitación donde se hallaba el proyector de cine, habilitamos la mesa y las butacas y comenzamos a revisar la película para ver como había envejecido. Eso lo ha hecho bastante bien pero en el momento en que Otis – el ayudante de Lex Luthor – baja a los andenes de la Terminal Grand Central, salta a la vía y tras sortear a una enorme locomotora EMD-FL9, se introduce en la entrada secreta a la guarida de su jefe, todo se nos vino a la cabeza.
-        Eso es lo que vamos a hacer. Haremos la Grand Central Terminal – dije.
    De ese modo y con una divertida sesión de cine quedó resuelto el problema de qué se iba a hacer con la maqueta ferroviaria.

Grand Central Terminal.

La maqueta ferroviaria del Museo no sería la más extensa pero tendría la Terminal ferroviaria más grande del Mundo. Además con una complicación severa y es que la Terminal es una estructura totalmente subterránea y de una complejidad fuera de serie.
   Una vez decidido lo que se iba a hacer, se continuó con las obras del Edificio del Museo que se terminó a un nivel adecuado en el año 2013. Una vez hecho esto, decidimos a su vez comenzar abriendo el Museo con la Fase de la exposición naval y de dioramas. De este modo comenzaríamos a abrir brecha en la clientela, a generar un boca a boca, algunos ingresos más y experimentar con la explotación. Una vez hecho esto, era en momento de comenzar con la planimetría de la maqueta que prometía ser espeluznante.
Esquema de desvíos y señales del nivel superior de la Grand Central Terminal.  El diseño de vías de la maqueta está prácticamente calcado de este desarrollo. ¿Si una cosa es buena por qué la vas a cambiar?
   Lo primero fue recopilar toda la información posible acerca de la Terminal. Existe abundante bibliografía acerca de la misma y también hay excelentes páginas web muy elaboradas de donde se ha podido sacar cantidad de información técnica. Los planos de la disposición de vías y unas secciones de la Terminal fueron enviados gustosamente por el Arquitecto Jefe de la misma, el Señor George Monasterio, que estuvo encantado de colaborar – en la medida de lo posible – con la realización del Proyecto. Con todo esto – unos 3000 folios – encima de la mesa comencé con la realización de la planimetría en Autocad.
Captura de pantalla de Autocad con los primeros diseños de la estructura de la Terminal.
Construcción de la base estructural de la Terminal Grand Central. Base del lazo inferior.

La base del lazo inferior visto desde el norte.

Vista general del inicio de la construcción de la Terminal. inicio de las curvas del lazo y e instalación de pilares de base de cemento.

Elevación del lazo inferior y el carretillo de cemento. Hasta la fecha se han gastado 890 como este.

Vista general de la obra de la terminal con los pilares de cemento ya terminados y el lazo inferior subido a su máximo nivel.

Otra vista donde se aprecia el muro exterior de soporte. Este muro sirve a la vez para darle profundidad y escala a la maqueta.

El muro de contorno del lazo inferior ya elevado y el inicio de las obras en la subestación eléctrica.

Trabajos en uno de los subniveles con una plancha de hormigón recién vertido.

Vista general de la obra con la estructura de hormigón del lazo inferior ya terminada. La línea de pilares más estreechos forman la crujía de la Terminal que aquí vemos aún sin hormigonar.
   Nada más ver los planos y las fotografías de los andenes, yardas e instalaciones subterráneas, ví que había que llegar a un compromiso entre la realidad y la practicidad a la hora de construir aquello. Quiero decir que, al ser un subterráneo plagado de pilares y muros de carga había que colocar éstos en número suficiente para que fuera realista pero a la vez de modo que el público pudiese ver toda la instalación sin el excesivo obstáculo de los mismos. Por otra parte observé que sería necesario elevar la altura de los túneles para poder permitir una visión correcta de los mismos así como para poder realizar el mantenimiento de las vías e instalación eléctrica. La distribución de vías de la Terminal es tremendamente racional y perfecta para los propósitos de la maqueta pues dispone de dos lazos de retorno en la parte sur que facilitarían la circulación ininterrumpida de trenes sin molestar a las maniobras en las yardas centrales y laterales.
   A medida que el trabajo en la planimetría iba avanzando, me iba dando cuenta de que la sencillez de diseño de la Terminal facilitaba más y más el trabajo. Los desvíos están agrupados en una zona junto con las señales. Todo está ordenado y concentrado en ciertos lugares y eso a la hora de la realización sería de mucha ayuda.
   En cierto momento de la planificación, hubo que decidir con qué materiales se iba a construir la maqueta de la Terminal Grand Central. A pesar de los consejos de algunos “expertos” – expertos en decir gilipolleces – rechazamos la madera de inmediato. Primero por las condiciones climatológicas tan salvajes que tenemos aquí y que ya hemos mencionado anteriormente y segundo porque en una instalación que va a ir llena de cables, transformadores, leds, tubos de vapor caliente y locomotoras chispeantes corriendo alocadas por la vía, no nos parecía lo más seguro ni lo más adecuado. No podíamos hacer una maqueta que fuera propensa a incendios de modo que tiramos por lo mejor y lo más sencillo. Construiríamos la maqueta de la Terminal del mismo modo que está construida la de verdad. Acero, Hormigón, ladrillo y piedra conformarían la estructura de la maqueta. Con esto habría además una ventaja. Si vas a hacer algo enorme y de hormigón, es una estupidez hacerlo de madera, de plástico o de otra cosa y luego patinarlo para que parezca hormigón. Sale diez veces más barato hacerlo en el material original y además tiene la ventaja de que envejece solo y dura toda la vida. Lo mismo es aplicable a las salas de mármol o a las de piedra natural.
Una de las salas inferiores realizada íntegramente en piedra natural, plaqueta de mármol y termoblock de 14 cm. Esta sala lleva del orden de 800 piezas de plaqueta de marmol cortadas a medida y unos ciento veinte kilogramos de piedra.

¿Por qué vas a hacer algo así de madera o plástico y luego hacer que parezca hormigón? A esta escala de trabajo no tiene sentido.

Un detalle de la Sala inferior. Otra ventaja de construir así una maqueta es que puedes andar sin miedo por encima de ella para realizar todo tipo de labores de mantenimiento y trabajos. De otro modo sería difícil cuando no imposible.

Fotografía del fondo de la Sala inferior. Los remates finales incluirán una decoración con espejos incrustados en el mármol y lámparas de araña hechas artesanalmente.

   La estructura de madera se desestimó, al margen de los motivos de seguridad, por otro asunto. La maqueta de la Terminal Grand Central reproduciría un sector de la Isla de Manhattan comprendido entre las calles 42 y 59 y entre las Avenidas Lexington y Madison. El nivel de la calle se situaría a un metro setenta sobre el nivel del suelo del Museo con el fin de que el personal pueda ver los túneles seccionados a una altura más o menos correcta y sobre este, van los rascacielos que se elevan en algunos casos hasta los seis metros de altura sobre el suelo. Los edificios más altos se construirían en plástico ABS ignífugo pero los más bajos se harán de mármol y piedra natural sobre una estructura de acero. De inmediato deducimos que el peso que tendría que soportar la base de la Terminal sería tremendo y eso sin contar que, si en teoría llenáramos todas las vías de la Terminal con trenes, el peso de los mismos sería de unas cuatro toneladas. Estamos hablando de cifras considerables que ya requieren de un cálculo adecuado. A tal efecto, la base estructural de la maqueta de la Terminal, descansa sobre una losa de hormigón armado de cincuenta centímetros de espesor. Bajo ella hay una capa de drenaje de un metro de espesor construida a base de canto rodado. Sobre todo esto se levanta la estructura de base en la que ya podemos ver los niveles inferiores. El peso de todo esto hasta el nivel actual de las obras es de trescientas toneladas. La estructura de base va equipada con dos juntas de dilatación disimuladas que hasta ahora han dado un excelente resultado y con el fin de contrarrestar los efectos extremos
Una de las estaciones inferiores con el trabajo de revestimiento prácticamente acabado. Pueden observarse los dos andenes en la parte baja.
de la dilatación y contracción, todas las plaquetas de mármol se han colocado con una cierta tolerancia y no se ha usado cemento o pegoland en su fijación. Esta se ha realizado con sikaflex, muy flexible y que permite a la losa moverse con los cambios de temperatura sin provocar su agrietamiento.
   La estructura delantera, donde están ubicados los lazos de retorno va construida íntegramente el ladrillo y hormigón armado y es sin duda la parte más complicada de toda la Terminal.
   En esta zona, hay alguna decoración y vigas falsas de madera pero en una proporción muy pequeña y debido, sobre todo, a la complejidad de realizarlas en acero. Estas vigas no soportan peso alguno y solo son decorativas pues el peso de todos los edificios de esa zona descansa sobre la estructura de hormigón del lazo.
Obras de construcción de los lazos de la Terminal. En el centro, uno de los generadores auxiliares.

Otra vista del lazo inferior en construcción. Al fondo se aprecia el paso del lazo superior con un tubo de descarga.

Zona del generador auxiliar y vista de una de las bajantes principales de alcantarillado.
   Tras los lazos y sobre la estructura de base, se alzará la estructura de acero con los dos niveles y sobre los que se instalarán 201 vías. No todas las vías estarán equipadas con plataformas o andenes. De hecho, la explotación práctica de la maqueta de la Terminal será similar a su homóloga de la vida real. Serán en total 44 plataformas y 67 vías de tráfico. El resto de las vías se distribuyen en cuatro yardas de mantenimiento y almacenaje. Dos de las yardas estarán ubicadas en el nivel superior y dos en el inferior. La cifra de 15.000 leds puede impresionar al más pintado pero la propia fisionomía de la Terminal facilita mucho la instalación de los mismos así como de los tubos de vapor que servirán para la ambientación general.
   Ya podéis ver las obras de la Terminal durante las visitas y en un par de semanas organizaremos alguna visita especial por el interior de las obras, eso sí, con un número de público limitado y en fechas concretas.
   Sobre la estructura de acero citada que se alza hasta el nivel de la calle, podremos ver finalmente la ciudad. Por motivos logísticos y porque vemos que es lo que le gusta al público, los edificios ubicados sobre la nueva Terminal se irán acabando por fases. Abriremos la Terminal con un buen número de ellos pero tardaremos un poco en acabarlos todos para que además la labor no se llegue a hacer tediosa. De todos los Edificios ya tenemos construido el más difícil. Se trata del Edificio Chrysler tan famoso y característico. En estos momentos le estamos instalando la iluminación de Led pero al Chrysler le acompañarán el Edificio Helmsey, el Hotel Waldorf Astoria – bajo el cual hay una yarda de la Terminal de lo más interesante y de la que hablaremos en breve – el Edificio Lincoln, el Edificio Graybar y bastantes más.
 
Unas pruebas de iluminación del Edificio Chrysler en escala 1/87 y que formará parte del  complejo de la Terminal Grand Central.
 
Contrariamente a lo que se suele hacer en las demás maquetas ferroviarias, en las cuales primero se pone la vía y luego se hace el decorado alrededor de ella, en la maqueta de la Terminal no es así. No se puede poner una vía mientras toda la estructura no esté lista e incluso en la parte trasera de la instalación que es un decorado más tradicional, se va a hacer así. Otra ventaja de la construcción de esta instalación subterránea es que no es necesario ocultar nada del cableado. Este, al igual que en la realidad, va suspendido por fuera de las vigas o junto a las vías, formando parte del decorado. De hecho cuanto más cableado haya tanto mejor.
   Como veis, aquí no tenemos tiempo para aburrirnos. La semana que viene prepararemos la segunda entrada acerca de la construcción de la Terminal y a ver si es posible colgar aquí en breve unas fotos del primero de los edificios ya montado sobre la estructura de los lazos.

Un saludo a todos.

José Luis Blanco García. Director. Museo Grand Central.